Comenzaré diciendo que nunca he sido gran fan de M. Night Shyamalan, ninguna de sus películas me ha parecido gran cosa, no encuentro ni por asomo la vena poética de la que algunos hablan y tampoco comparto las -sonrojantes- comparaciones con maestros del suspense a los que ni siquiera citaré para que no se me revuelvan en sus tumbas...Tal vez se salve de la quema "El bosque", a la que si ví cierto lirismo y trascendencia y que cuenta con la maravillosa Bryce Dallas Howard entre sus grandes aciertos. De otras películas mejor ni hablamos porque este Señor hindú bordea contínuamente el ridículo cuando no se zambulle de lleno en él, como en "La joven del agua" o "El incidente". Pero bueno, la idea de apadrinar a directores nóveles del género fantástico en una colección llamada "The night chronicles" no me parece mala del todo, como fan del género que soy. Tiene un cierto ároma a seriales como "Cuentos asombrosos" o "En los límites de la realidad", muy de agradecer en tiempos de megablockbusters sin alma. Y es que "La trampa del mal" es eso, una peliculita pequeña con una premisa medianamente sugerente (5 personas encerradas en un ascensor una de las cuales resulta ser el mismísimo Diablo), bien filmada, con pocas pretensiones y discretos resultados. En ningún momento sorprende (salvo los maravillosos títulos de crédito y la interesante música) pero tampoco molesta. Se ve como una sesión de tarde con aroma de serie B, se consume con facilidad y se olvida pronto. Y es que aunque Shyamalan se vista de seda...
CRÍTICA DE CINE FANTASMAGÓRICA...
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viernes, 11 de febrero de 2011
"LA TRAMPA DEL MAL": AUNQUE EL DIABLO SE VISTA DE...
Comenzaré diciendo que nunca he sido gran fan de M. Night Shyamalan, ninguna de sus películas me ha parecido gran cosa, no encuentro ni por asomo la vena poética de la que algunos hablan y tampoco comparto las -sonrojantes- comparaciones con maestros del suspense a los que ni siquiera citaré para que no se me revuelvan en sus tumbas...Tal vez se salve de la quema "El bosque", a la que si ví cierto lirismo y trascendencia y que cuenta con la maravillosa Bryce Dallas Howard entre sus grandes aciertos. De otras películas mejor ni hablamos porque este Señor hindú bordea contínuamente el ridículo cuando no se zambulle de lleno en él, como en "La joven del agua" o "El incidente". Pero bueno, la idea de apadrinar a directores nóveles del género fantástico en una colección llamada "The night chronicles" no me parece mala del todo, como fan del género que soy. Tiene un cierto ároma a seriales como "Cuentos asombrosos" o "En los límites de la realidad", muy de agradecer en tiempos de megablockbusters sin alma. Y es que "La trampa del mal" es eso, una peliculita pequeña con una premisa medianamente sugerente (5 personas encerradas en un ascensor una de las cuales resulta ser el mismísimo Diablo), bien filmada, con pocas pretensiones y discretos resultados. En ningún momento sorprende (salvo los maravillosos títulos de crédito y la interesante música) pero tampoco molesta. Se ve como una sesión de tarde con aroma de serie B, se consume con facilidad y se olvida pronto. Y es que aunque Shyamalan se vista de seda... jueves, 10 de febrero de 2011
"127 HORAS": NO CUELA...
Seamos honestos, Danny Boyle vendió su alma al diablo (hollywoodiense) hace años. Tras hacer dos películas oscuras, reales y magníficas como "Tumba abierta" y "Trainspotting", el Señor Dinero llamó a su puerta y empezó a hacer bodrios como "Una historia diferente", "La playa", "Sunshine" o "Slumdog millionaire". Si, si, habéis oido bien, "Slumdog millionaire" es un bodrio de tomo y lomo. Pero claro, el Señor Oscar también llamó a la puerta y es muy tentador invitarle a pasar. Para ello solo hace falta filmar películas con un trasfondo dramático pero con una historia de superación (historias "bigger than life", que le llaman) y por supuesto con final feliz. Esto pone especialmente cachondos a los académicos. Añádase una banda sonora pegadiza, un montaje acelerado y un olfato importante para situar sus películas en escenarios multiculturales y el éxito está asegurado. Un amplio sector del público creerá estar viendo algo con mensaje pero a la vez entretenido, trascendente y "buenrollista", algo así como un anuncio de "Benetton" en celuloide, que simula "epatar" pero que lo único que quiere en realidad es vender.Y es que Boyle se ha convertido en paradigma del cine publicitario, es decir, aquel visualmente brillante pero absolutamente vacío de contenido. Como un anuncio de "Aquarius" pero de dos horas, para que nos entendamos. Y la película que nos ocupa, queridos amigos, no tiene nada especialmente reseñable, salvo unos maravillosos paisajes de cañones y una esforzada interpretación de James Franco. Aparte de eso, la historia de un tipo más bien plano que se queda atrapado con una roca y se bebe su meado y le habla a su cámara. Comparado con la magnífica "Buried"(con la que comparte un único actor en un único escenario), "127 horas" tiene más trampas que una cita a solas con Carmen de Mairena...Flashbacks, ensoñaciones, planos "around the world" (por algún motivo salen planos de partidos de baloncesto, de maratones...) En resumen, mil maneras de encubrir que no tiene absolutamente nada que contar, aunque parezca lo contrario. A los académicos les colará, a mi, no.
sábado, 5 de febrero de 2011
"CANINO": COLMILLO RETORCIDO
¿Qué pasaría si un padre, entre dictador, psicótico y protector, decidiera privar a sus hijos y esposa de todo contacto con la sociedad, encerrándolos en un chalet-microcosmos a las afueras de cualquier ciudad? El sorprendente e insólito resultado es "Canino", película griega (que pocas cintas nos llegan de este país) que ha conseguido colarse en las nominaciones a los Oscars con una historia transgresora y refrescante, llena de mala leche y de sutileza, violenta y elegante, pero sobre todo completamente original. Ya desde el principio observamos como los hijos, instalados en la treintena, se comportan como niños chicos, pasando el tiempo con extraños juegos, premiados o castigados por el ogro/padre según sus resultados. En el pequeño universo, ficticio y enfermizo en el que viven, los aviones que pasan por encima de la casa son de juguete, los gatos que se cuelan por el cercado son horribles y peligrosos monstruos e incluso las palabras adquieren el significado más conveniente para cercenar cualquier deseo de escapada de los hijos. Así, un "coño" es una lámpara grande y el "mar" es una silla tapizada...Si en "Funny games" -película con la que tiene puntos en común, pero a la que supera- la amenaza era exterior e invadía nuestra casa, en "Canino" la amenaza ya está instalada en nuestro hogar y nos deja inmóviles para romper las barreras invisibles creadas a golpe de violencia, física y psicológica. Reflexión envenenada sobre la educación y la libertad, mordisco certero a nuestras conciencias, "Canino" se erige sin duda alguna como la película más sorprendente del año y quien sabe si de la década...PD: ¡Cuidado! Probablemente "Canino" no sea adecuada para todos los paladares...El que avisa...
domingo, 30 de enero de 2011
"EL DISCURSO DEL REY": LOS REYES DEL DISCURSO
Trato de abstraerme de la corriente mayoritaria que dice que "El discurso del Rey" es la mejor película del año, de las 12 nominaciones a los oscars, de los repetidos premios y elogios a su protagonista Colin Firth, incluso de la opinión -muy favorable- que tuvo mi hermano al ver esta película. A fin de cuentas se trata de lo que a mi me transmita una cinta y de lo que a mi me haga sentir más allá de opiniones generalizadas que casi te obligan a apoyar esa valoración antes de haberla visto. Pues bien, una vez hecho este ejercicio de independencia crítica, tengo que decir que "El discurso del Rey" me dejó más bien frío. Ningún reproche que hacer a la corrección (e incluso academicismo) con la que esta hecha la película; la fotografía, ambientación y vestuario son muy buenas, permitiendose el lujo incluso de un par de planos que parecen cuadros o fotografías de la época. El guión es igualmente correcto y el maravilloso elenco de actores garantiza un puñado de buenas interpretaciones (Firth y Rush, pero ademas Derek Jacobi, Guy Pearce, Helena Bonham Carter, Michael Gambon, Timothy Spall...) y en resumen, todo parece estar en su sitio. Entonces, ¿Cual es el problema? Pues precisamente ese, que no hay nada que sorprenda, que el argumento es totalmente previsible y es que es muy fácil adivinar que la película acabará con un discurso -supuestamente emotivo- en el que el Rey Jorge VI no tartamudeará gracias a la tutela de ese personaje maravillosamente interpretado por Geoffrey Rush. Y es que si os digo la verdad, más que con la interpretación del sosainas de Colin Firth-que solo consiguió conmoverme en una ocasión en la que sonríe- yo me quedo con la del genial Geoffrey Rush. El único que pone alma, humanidad y credibilidad, el único capaz de emocionarme en tan fría función. Y no utilizo el término "función" en vano, porque tiene una naturaleza verdaderamente teatral, con maravillosos decorados, pero con poco cine. Quiero simplemente dejar una reflexión para acabar: Los productores de la película, los Hermanos Weinstein, son verdaderos especialistas en diseñar año tras año películas para arrasar en los Oscars. Buenos ejemplos de ello son films más bien mediocres que consiguieron llevarse el gato al agua: "Shakespeare in love", "Chicago" o "Nine", sin ir más lejos. ¿La receta? Historia y actores "de prestigio", con una cierta pátina de cine de autor pero a la vez digerible para el gran público, pero por encima de todo, una bestial campaña de promoción y relaciones públicas en la que finalmente a cada espectador y a cada académico les resulta imposible no pensar que la interpretación de Colin Firth es la mejor del año y "El discurso del Rey" la mejor película. ¿Pero realmente lo son? A estos si que los considero yo auténticos reyes...del marketing. sábado, 22 de enero de 2011
"MÁS ALLÁ DE LA VIDA": PASEO POR EL AMOR Y LA MUERTE
Qué manía tienen los encargados de traducir los títulos de películas en destrozar el sentido óriginal del autor al titular una obra...Me los imagino en oscuras oficinas, en sótanos situados quien sabe dónde pensando -es un decir- como pueden fastidiar un film. En este caso, "Hereafter", que podría traducirse como "El más allá" o "La otra vida"-mucho más sutiles- por el insulso y obvio "Más allá de la vida", que podría muy bien ser el título de cualquier telefilm de lucha contra el cáncer o de alguna superproducción con Robin Williams de protagonista y muchos efectos visuales. Y no es el caso, porque la película de Eastwood es un cuento moral con reminiscencias dickensianas más que evidentes que se plantea que pasa tras morir -cosa que nos planteamos todos inevitablemente-, que se pregunta si hay algo más allá, eso sí, sin dar respuestas claras. O que nos esperábamos... ¿Qué Clint tenía la solución al mayor enigma del ser humano? Y es que da la impresión de que en un momento determinado Eastwood desiste de hablar de la muerte, ante la falta de respuestas, y decide hablar del amor, tal vez su único y poderoso antídoto. En este sentido destacan las interpretaciones femeninas-Cecile de France y Bryce Dallas Howard está deliciosas- por encima de la de Matt Damon y es que a pesar de su madurez y una carrera más que meritoria, a mi este muchacho siempre me pareció bastante insulso. Melodrama de corte clásico, tremendamente entrenido y eficaz, "Hereafter"-me niego a volver a llamarla por su título español- no es ni de lejos de las mejores películas de Eastwood, pero contiene momentos de belleza y secuencias verdaderamente conseguidas, como la de las clases de cocina o la impactante secuencia inicial que recrea el Tsunami de Tailandia con una veracidad terrorífica. Los que esperen gran cine en esta película no lo encontrarán, pero al menos si es una experiencia honesta, sensible y (relativamente) diferente.domingo, 16 de enero de 2011
"DE DIOSES Y HOMBRES": DIOSES MUY HUMANOS

"De dioses y hombres" es la historia de un grupo de monjes cistercienses, enclaustrados en un pequeño monasterio del Magreb, que tienen que decidir si se quedan o se van ante el progresivo acoso en la región de los grupos islamistas radicales. Se trata de una película extremadamente sencilla y depurada, con un ritmo sosegado -en ocasiones demasiado-, algo que en realidad no se le puede reprochar, pues la naturaleza del argumento no es que pida precisamente persecuciones y montajes paralelos. Xavier Beauvois, un director para mi desconocido hasta el momento, cuenta con un grupo de actores portentosos, que dotan de naturalidad y verosimilitud una historia de crisis de fe, valor, cobardía y convivencia entre religiones y en resumen, personas. Principalmente destacan Lambert Wilson y Michael Lonsdale (al que pudimos ver en "Ágora" y en la ya mítica "El nombre de la rosa) que sencillamente bordan sus papeles, insuflándolos de humanidad y cercanía. La mejor escena de la película, conmovedora y despojada de artificio, es aquella en la que una chica musulmana le pregunta a Lonsdale lo que significa estar enamorado. Para enmarcar. Rodada con maneras cercanas al cine documental, "De dioses y hombres" es una bocanada de cine de verdad, en ocasiones algo contemplativo pero austero y sencillo como este grupo de monjes, casi una "rara avis" en el panorama actual y que podría muy bien haber sido filmada en los 70 u 80. Más que una historia de religión, es un relato sobre sentimientos humanos que todos podemos sufrir y sufrimos: el miedo, la esperanza, la amistad e incluso la incertidumbre que padecen estos hombres que desde luego están muy lejos de ser dioses...
jueves, 6 de enero de 2011
"TAMBIÉN LA LLUVIA": TAMBIÉN EL PÚBLICO...

Empezamos muy bien el 2011 cinematográficamente hablando..."También la lluvia", la nueva cinta de Iciar Bollaín tras la fallida "Mataharis"(2007) recupera la tradición de aunar auténtico espectáculo con el más honesto cine de denuncia, en un equilibrio tan complicado como logrado. Y la apuesta le sale redonda, porque conseguir que una película sea entretenida a la vez que profunda y emocionante a la vez que exenta de discurso panfletario no es una tarea sencilla. Bollaín sabe que no puede caer en el didactismo más evidente ni en el tedio narrativo. No es esto cine de autor en su acepción más nefasta, sino auténtico cine de entretenimiento en su mejor definición. La historia de un equipo de rodaje español -colonizador- que rueda la historia del descubrimiento -la invasión y saqueo- de América por parte de Cristobal Colón durante la revuelta del agua boliviana en el 2000, cuando los indígenas defendieron con piedras y palos su abastecimiento de agua de los intentos imperialistas de las multinacionales norteamericanas, resulta ser una analogía perfecta. Lo que hace 500 años era el codiciado oro, ahora es el imprescindible agua. La toma de conciencia de los protagonistas, Gael García Bernal y un Luís Tosar cada día más inmenso, es el eje para contar esta historia de injusticias a través de los siglos. La película dentro de la película -la de la colonización americana- no resulta en ningún momento innecesaria, sino que se complementa a la perfección con la otra, aportando matices y ofreciendo un espejo perfecto de la actual situación. Claro que Bollaín sabe que cuenta con los mejores ingredientes; un guión redondo de su pareja y guionista de Ken Loach, Paul Laverty, un elenco de actores en estado de gracia, en especial las humanas y maravillosas interpretaciones de Luis Tosar, un actor cuya presencia en pantalla resulta magnética, y Karra Elejalde -qué desaprovechado está este gran intérprete-, que compone el personaje de actor alcohólico y ya de vuelta como sólo lo harían los maestros. Algunas de las mejores secuencias de "También la lluvia" son verdaderos "tours de forces" entre Tosar y Elejalde o Tosar y García Bernal. Aquí es evidente la mano de una buena actriz reconvertida en una estupenda directora. Potente, emocionante, vibrante y de hondo calado, "También la lluvia" tiene todas las papeletas para llevarse muchos premios, el reconocimiento de la crítica y también, porque no, el del público...
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