
¿Alguno de vosotros recuerda cuál es la primera película que vio en una sala de cine? No es fácil amigos, no. Y es que las primeras veces que uno acude a este extraño habitáculo, no se sabe bien lo que esta sucediendo en la pantalla; la luz del proyector, las imágenes que se reflejan en el rectángulo blanco como sombras chinescas, el sonido que parece provenir de todas partes y de ninguna, las pequeñas luces de la hilera de butacas...Todo es mágico e inexplicable, la sala en sí es alucinante y el espectáculo, asombroso. Creo que fue "E.T. el extraterrestre" (1982) la primera de todas. Y no es un mal comienzo para un niño de 4 0 5 años. (¿Qué queríais, que viera una de Kiarostami?) Poco después (o antes, los recuerdos aparecen desordenados) pude ver "Fantasía", la cuasi experimental película musical de Disney que me fascinó y aburrió a partes iguales. Después vinieron los cines de verano al aire libre y las quedadas con amigos para ver pelis en grupo. Durante buena parte de mi infancia celebraba mis cumpleaños invitando a 5 o 6 amigos al cine. Esa era mi idea de la felicidad. Claro que por entonces lo de menos era la película que íbamos a ver. Acudir al cine se convertía en una aventura/gamberrada en la que explorábamos los confines de la sala, investigábamos los posibles accesos a la sala del proyector, molestábamos a los espectadores y en resumen, la liábamos pasando maravillosas tardes. Si el cine es mágico para los adultos, para un niño es -como decían en "Arrebato"-...¡A-L-U-C-I-N-E!


Christopher Nolan siempre me ha parecido un tipo brillante, pero también sobrevalorado. Es algo que pasa mucho con la crítica de cine; en cuanto vislumbran a alguien con talento lo encumbran al olimpo cinematográfico, convirtiéndolo en poco más o menos que un maestro...(Un tal Shyamalan es buen ejemplo de ello) Sinceramente, no caí subyugado ante las bondades de "Memento" y fui de los pocos que consideré "El caballero oscuro" como una película más bien plomiza y aparatosa, al igual que la mucho menos laureada "Batman begins" me pareció un entretenimiento de lo más estimulante. Reconozco que esperaba "Origen", thriller onírico protagonizado por Leonardo Di Caprio, con ansias cinéfilas. La campaña de promoción ha sido excelente, rodeada de secretismo y filtrando las mejores escenas de la película en un trailer muy prometedor. En otras palabras, tenía muy buena pinta. Y aunque es de justicia reconocer un puñado de ideas brillantes y alguna escena poderosa-la del pasillo del hotel, el desdoblamiento escheriano y magritiano de las ciudades- de las que se quedan en la retina, "Origen" me resultó una decepción bastante dolorosa. Nolan desaprovecha los escenarios oníricos de su pesadilla, tratando de racionalizar constantemente, afanándose por darle una lógica que tal vez no fuera necesaria. (David Lynch sabe bastante al respecto) Y la película vuelve a resultar un tanto pesada, con diálogos explicativos y más bien insufribles y con escenas de "acción" tan ridículas como innecesarias, como por ejemplo la de la nieve. Nunca se ha visto un plantel de actores más desaprovechados, especialmente doloroso es el nimio papel para un actorazo como Michael Caine. En resumen, me parece una película tan talentosa sobre el papel como carente de emociones en la práctica. No me provocó ninguna sensación este "Origen" Y eso, amigos, no lo perdono... 

