
¿Cuál es el secreto de Facebook? ¿Por qué nos hemos convertido en adictos a estar consultando quien escribe en nuestro muro o etiqueta alguna foto en la que aparecemos? ¿Cómo puede ser que la mayor red social del mundo sea producto de un tipo incapaz de relacionarse socialmente, con la misma empatía de un lemur recién despertado? Creo que el principal éxito de facebook es su oportunismo, su capacidad para aunar todas las herramientas de contacto en una, de tal forma que no necesitas acudir a varios sitios web para subir una canción, publicar un texto o tontear con una chica. Dicho esto, y teniendo en cuenta que no me parecía especialmente fascinante la historia de la fundación y guerra por el control de facebook, me sorprendió que dos talentos como David Fincher y Aaron Sorkin se interesaran por esta historia. Fincher, uno de los directores más valorados del panorama USA actual, con títulos memorables a sus espaldas como "Se7en","The game" o "El club de la lucha" y que se puso un poco trascendente y plomizo con su última "Zodiac". Y Aaron Sorkin, muy reputado guionista con títulos como "Algunos hombres buenos", "La guerra de Charlie Wilson" o la serie "El ala oeste de la Casa Blanca". Pues bien, tengo que decir que aunque "La red social" está bien contada -te hace mantener el interés- y correctamente filmada, no provoca en mi ningún tipo de emoción (acaso no lo pretendía), siendo una película fría y algo desangelada, con un Fincher comedido y falto de imaginación; como si el guión, ferreo y bien construido, hubiera tirado demasiado del carro. Y es que como digo, nada es desdeñable en la película, los actores están muy correctos, la música de Trent Reznor es potente, etc...Pero hay una sensación de inadecuación que planea todo el rato. Como si alguno de los factores de la ecuación no fuera correcto. Como un traje a medida aparentemente impecable pero sin nada que llame la atención. O tal vez es que la idea era llegar a gustar a los 500 millones de usuarios de Facebook, en cuyo caso es dificil crear algo mínimamente arriesgado y provocador, que te remueva, como hiciera Fincher, hace algunos años ya, en su mítica "El club de la lucha".





Christopher Nolan siempre me ha parecido un tipo brillante, pero también sobrevalorado. Es algo que pasa mucho con la crítica de cine; en cuanto vislumbran a alguien con talento lo encumbran al olimpo cinematográfico, convirtiéndolo en poco más o menos que un maestro...(Un tal Shyamalan es buen ejemplo de ello) Sinceramente, no caí subyugado ante las bondades de "Memento" y fui de los pocos que consideré "El caballero oscuro" como una película más bien plomiza y aparatosa, al igual que la mucho menos laureada "Batman begins" me pareció un entretenimiento de lo más estimulante. Reconozco que esperaba "Origen", thriller onírico protagonizado por Leonardo Di Caprio, con ansias cinéfilas. La campaña de promoción ha sido excelente, rodeada de secretismo y filtrando las mejores escenas de la película en un trailer muy prometedor. En otras palabras, tenía muy buena pinta. Y aunque es de justicia reconocer un puñado de ideas brillantes y alguna escena poderosa-la del pasillo del hotel, el desdoblamiento escheriano y magritiano de las ciudades- de las que se quedan en la retina, "Origen" me resultó una decepción bastante dolorosa. Nolan desaprovecha los escenarios oníricos de su pesadilla, tratando de racionalizar constantemente, afanándose por darle una lógica que tal vez no fuera necesaria. (David Lynch sabe bastante al respecto) Y la película vuelve a resultar un tanto pesada, con diálogos explicativos y más bien insufribles y con escenas de "acción" tan ridículas como innecesarias, como por ejemplo la de la nieve. Nunca se ha visto un plantel de actores más desaprovechados, especialmente doloroso es el nimio papel para un actorazo como Michael Caine. En resumen, me parece una película tan talentosa sobre el papel como carente de emociones en la práctica. No me provocó ninguna sensación este "Origen" Y eso, amigos, no lo perdono...